Ayudar a los adolescentes a gestionar riesgos digitales complejos, incluida la sextorsión, las presiones de las redes sociales y la creciente independencia.
Los adolescentes de 14 a 16 años están desarrollando su identidad, navegando relaciones complejas y preparándose para los exámenes. Su mundo en línea es rico y variado, desde las redes sociales y el streaming hasta los videojuegos y la mensajería. Los riesgos a esta edad son más sofisticados, incluida la sextorsión, la exposición a ideologías dañinas y los impactos en salud mental de las redes sociales. Los padres deberían intentar ser asesores de confianza en lugar de guardianes, manteniendo influencia a través de la relación y no solo del control.
Sextorsión
Try saying: "Hay personas en línea que intentan engañar a los adolescentes para que compartan imágenes privadas y luego los amenazan. Si esto te llega a pasar a ti o a un amigo, ven a mí de inmediato: no me enfadaré, y lo resolveremos juntos."
Avoid: Evite plantearlo como un 'nunca deberías haber enviado una foto': avergonzar impide la revelación y aumenta el peligro.
Redes sociales y salud mental
Try saying: "Las redes sociales muestran los mejores momentos de la gente, no su vida real. Si hacer scroll te hace sentir peor contigo mismo, está bien tomarse un descanso. Lo que ves no es la imagen completa."
Avoid: Evite descartar su vida en línea como trivial: para los adolescentes, las dinámicas sociales en línea son profundamente reales y trascendentes.
Pornografía y contenido sexual
Try saying: "Puede que te encuentres con contenido sexual en línea, o que ya lo hayas hecho. La mayor parte no refleja relaciones reales. Si tienes preguntas sobre algo que hayas visto, prefiero que me las hagas a mí en lugar de intentar resolverlas a solas."
Avoid: Evite pretender que no existe o suponer que su hijo no lo ha visto: la edad media de la primera exposición en el Reino Unido es 11 años.
Nunca compartir imágenes íntimas con nadie, sin importar cuánto confíes. Tampoco pedirlas.
Las imágenes compartidas en confianza se usan con frecuencia en sextorsiones, escenarios de venganza o filtraciones públicas. Las consecuencias legales y emocionales pueden ser devastadoras.
El uso compartido de ubicación con los padres permanece activo por seguridad. Los servicios de ubicación en redes sociales deben estar desactivados.
Los adolescentes son cada vez más móviles e independientes; la ubicación compartida proporciona una red de seguridad, mientras que desactivar la geolocalización en redes sociales evita el rastreo no deseado por parte de desconocidos.
Acuerden juntos qué plataformas y tipos de contenido son adecuados. Revisen este acuerdo periódicamente.
El establecimiento colaborativo de límites respeta la creciente autonomía del adolescente mientras mantiene la implicación parental en su bienestar digital.
Peticiones repentinas e inexplicadas de dinero, o dinero que aparece en su cuenta procedente de fuentes desconocidas.
Esto puede indicar sextorsión o explotación financiera. Aborde la situación sin culpabilizar, reúna los datos y póngase en contacto con la policía o CEOP si es necesario.
Cambios drásticos en los patrones de sueño, el apetito o el estado de ánimo que se correlacionan con el uso del teléfono.
Tenga una conversación compasiva sobre su bienestar. Considere si una desintoxicación digital temporal puede ayudar y busque apoyo médico o terapéutico si es necesario.
Expresar opiniones extremistas, odio o interés obsesivo en comunidades en línea dañinas.
Mantenga la calma y escuche para entender de dónde vienen estas ideas. Póngase en contacto con la persona responsable de salvaguarda de su escuela y, si es necesario, con la línea de ayuda Prevent.
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